Confieso que he leído III: Wilt, Tom Sharpe

 Hombre, Tom, ¿cómo se te ocurre morirte, precisamente ahora que la crisis da para tanto sarcasmo? Además, vaya disgusto para la buena gente de Palafrugell: ya se les marchó el gran Pla, don Josep, y ahora tú, después de varios lustros de adoptarte como catalán. Tus paisanos igual ni se enteran, de tanto que les has dado para el pelo, con impertérrita justicia ante las críticas que suscitaste. Y es que cómo se te ocurre no mirar al mundo desde la atalaya del Imperio de su Graciosa Majestad, que no sé si se dice así, ni me importa, donde todos somos súbditos de los aires de grandeza de la pérfida Albión.

Por eso eres grande, porque quisiste vivir entre nosotros, en la Costa Brava catalana. Y porque nos hiciste felices con tu humor negro, nigérrimo, que conocimos al presentarnos a tu querido WILT. Qué gran aprendiz  de matarife, el buen Henry, ensayando el asesinato absurdo de su absurda esposa. Tuviste una genial idea al hacer coincidir sus ensayos de matón, con los delirios independentistas de Eva. Fuiste grande, y reconozco que te leí tarde, disuadido la mayor parte de las veces por tu bandera. Pero me rindo ante ti, y te doy mi palabra de futuras lecturas. Descansa en paz, Tom, 85 años dan para mucho, y tu los aprovechaste bien, inventando historias para nosotros. Somos afortunados.

Portada del Wilt de mi biblioteca.

Comentarios

  1. Completamente de acuerdo. Una novela divertida e inteligente. Saludos y gracias por dedicar unas líneas a Tom Sharpe.

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  2. Gracias a ti por tu comentario. Por supuesto, a partir de ahora sigo tu blog, para disfrutar de la literatura y aprender cuanto pueda de él.

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